La alta demanda eléctrica del Caribe abre oportunidades concretas para empresas que buscan reducir costos y mejorar su operación
Casi tres de cada diez unidades de energía demandadas en Colombia durante julio fueron consumidas en el Caribe, un dato que pone sobre la mesa la importancia de que las empresas conozcan con mayor precisión dónde y cómo utilizan la energía.
De acuerdo con XM, el Caribe registró la mayor demanda entre las regiones analizadas durante julio. Al mismo tiempo, empresas consultadas por la ANDI reportaron aumentos en sus costos de energía eléctrica durante 2025.
En Bolívar, el peso de este gasto puede ser considerable para determinadas actividades productivas. Un diagnóstico de Colombia Productiva encontró que la energía podía representar entre el 10 % y el 25 % de los costos de producción en algunas actividades manufactureras analizadas.
Este escenario plantea un reto para las empresas, pero también una oportunidad para revisar sus procesos. La reducción del consumo no necesariamente implica realizar grandes inversiones, pues existen medidas de operación que pueden generar resultados.
La UPME encontró, entre las industrias evaluadas mediante su Programa de Evaluación Industrial, un potencial promedio de ahorro cercano al 20 % en electricidad. La mayoría de las oportunidades identificadas correspondía a ajustes de operación de bajo costo.
La información permite poner el foco en una primera decisión: conocer el consumo antes de pensar en reemplazar equipos o realizar inversiones de mayor tamaño.
Andrea Piña Gómez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena, explicó que las empresas pueden comenzar por identificar sus principales patrones de consumo.
“Antes de pensar en cambiar equipos o hacer grandes inversiones, una empresa puede empezar por conocer su consumo”, señaló Piña Gómez.
La dirigente agregó que conocer los procesos que gastan más energía, los horarios en que aumenta la demanda y los puntos donde existen desperdicios permite tomar decisiones más concretas.
Cuatro acciones para comenzar a ahorrar energía
La Cámara de Comercio de Cartagena recomienda a las empresas iniciar este proceso con cuatro acciones: medir, revisar, ajustar y ahorrar.
El primer paso consiste en medir. Las empresas deben revisar cuánto consumen y determinar en qué momentos se concentra la mayor demanda. Esta información permite establecer un punto de partida para identificar oportunidades de mejora.
El segundo paso es revisar. Los empresarios pueden identificar los equipos y procesos que presentan mayores niveles de consumo, especialmente aquellos relacionados con climatización, refrigeración, iluminación y motores.
El tercer paso corresponde a ajustar. Las empresas pueden corregir consumos innecesarios, optimizar sus horarios de operación y reforzar el mantenimiento de los equipos.
El cuarto paso consiste en ahorrar. El seguimiento de los cambios implementados permite comprobar si las medidas adoptadas realmente se reflejan en una reducción del consumo y de los costos empresariales.
Estas acciones pueden aplicarse de acuerdo con las características particulares de cada negocio. No todas las empresas tienen los mismos procesos ni enfrentan los mismos niveles de consumo.
En un hotel puede tener mayor peso la climatización. En un restaurante puede representar una parte importante del consumo la refrigeración. En una planta pueden concentrarse mayores necesidades en motores y equipos, mientras que en un comercio pueden ser determinantes la iluminación y los horarios de funcionamiento.
Por esta razón, cada empresa debe identificar dónde concentra su consumo antes de definir qué medidas implementar. La eficiencia energética parte del conocimiento de la operación y del seguimiento de los resultados.
El clima también pone el consumo energético en el centro
El escenario climático aumenta la importancia de esta conversación. El IDEAM informó que las condiciones de El Niño continúan fortaleciéndose y existe una alta probabilidad de que se mantengan hasta comienzos de 2027.
A este escenario se suma la puesta en marcha, por parte de la CREG, de un programa temporal para incentivar el uso eficiente de energía entre usuarios regulados. El programa contempla metas de consumo y mecanismos asociados al ahorro y al consumo excedente.
La coyuntura refuerza la necesidad de que las empresas revisen sus hábitos de consumo. Sin embargo, la recomendación planteada por la Cámara de Comercio de Cartagena va más allá de una situación temporal.
Conocer cuánto consume una empresa, identificar qué puede corregir y hacer seguimiento a los resultados constituye una práctica que puede fortalecer su eficiencia operativa.
Para las empresas de Cartagena y Bolívar, este análisis puede adquirir especial importancia debido al peso que representa la energía dentro de determinadas actividades productivas.
La información disponible muestra que existen oportunidades que no necesariamente dependen de grandes inversiones. Los ajustes de operación de bajo costo identificados por la UPME muestran que algunas mejoras pueden comenzar con cambios en la manera de operar los equipos y administrar los procesos.
La medición también permite identificar horarios de mayor demanda y posibles desperdicios. Con estos datos, los empresarios pueden orientar sus decisiones hacia las áreas donde existe mayor oportunidad de reducción.
En Cartagena, el Censo Empresarial 2025-2026 identificó 42.762 establecimientos con actividad económica visible. En este contexto, las decisiones individuales pueden adquirir una dimensión mayor cuando se repiten en un número significativo de negocios.
Una empresa que revisa sus equipos, ajusta sus horarios, fortalece el mantenimiento y verifica sus resultados puede avanzar hacia una operación más eficiente. Cuando estas acciones se aplican de manera constante en numerosos establecimientos, el impacto sobre los costos empresariales puede ser significativo.
La eficiencia energética también exige seguimiento. No basta con realizar un ajuste puntual; las empresas necesitan comprobar si los cambios implementados generan los resultados esperados.
Por eso, el proceso planteado por la Cámara de Comercio de Cartagena establece una secuencia sencilla: medir primero, revisar después, ajustar lo necesario y comprobar posteriormente el ahorro obtenido.
El objetivo no consiste únicamente en consumir menos energía. También se busca que los empresarios conozcan mejor sus operaciones y puedan tomar decisiones basadas en información sobre sus propios procesos.
El contexto regional hace que esta revisión sea especialmente relevante. El Caribe concentró durante julio la mayor demanda entre las regiones analizadas por XM, mientras las empresas consultadas por la ANDI reportaron incrementos en sus costos de energía eléctrica durante 2025.
Para los negocios, estos elementos convierten la gestión del consumo en un asunto relacionado directamente con sus costos y su operación cotidiana.
La recomendación de la Cámara de Comercio de Cartagena parte de una premisa práctica: antes de pensar en grandes inversiones, las empresas pueden comenzar por conocer su consumo y detectar dónde existen oportunidades de mejora.
El camino puede iniciar con acciones sencillas. Revisar un equipo que consume más de lo esperado, modificar un horario de funcionamiento, fortalecer el mantenimiento o detectar un desperdicio son decisiones que pueden contribuir a una operación más eficiente.
El reto consiste en convertir esas acciones en hábitos empresariales y hacer seguimiento a sus resultados. Cada negocio puede identificar sus propios puntos críticos según su actividad, tamaño y dinámica de funcionamiento.
Así, la discusión sobre energía deja de ser exclusivamente una cuestión de consumo y se convierte también en una oportunidad para revisar la eficiencia de las empresas.
En Cartagena, donde existen 42.762 establecimientos con actividad económica visible según el Censo Empresarial 2025-2026, miles de decisiones cotidianas pueden sumar esfuerzos para reducir costos y mejorar la operación.
La invitación para las empresas es concreta: medir, revisar, ajustar y ahorrar. La eficiencia puede comenzar con información sobre el consumo propio y con decisiones operativas que permitan aprovechar mejor cada unidad de energía utilizada.



