Sector portuario colombiano enfrenta crítico reto logístico y regulatorio para mejorar competitividad frente a mercados internacionales
El sector portuario colombiano enfrenta un momento decisivo en su desarrollo, marcado por la necesidad de innovar en logística para lograr competitividad frente a mercados internacionales. Así lo expuso Pablo Cuevas, director comercial de Deep Blue agencia marítima, quien analizó los principales desafíos que limitan el crecimiento del país en esta materia.
Cuevas advirtió que uno de los problemas más relevantes es el alto costo logístico que enfrenta Colombia. Actualmente, la logística representa el 15,6% del valor de un producto, mientras que en otros países del mundo este indicador se ubica en 8,9%, lo que implica que el país es aproximadamente un 70% más costoso en este aspecto. Esta brecha impacta directamente la capacidad de competir en los mercados globales.
El directivo señaló que, aunque los puertos colombianos presentan niveles de eficiencia comparables con la región, el verdadero reto está en el entorno logístico que rodea la operación. “Así es imposible competir”, enfatizó, al referirse al sobrecosto que encarece las exportaciones e importaciones.
Otro aspecto relevante es la capacidad instalada de los puertos. Según Cuevas, actualmente solo se utiliza el 50% de la infraestructura portuaria disponible en el país. Esto significa que existe una oportunidad significativa para aumentar la generación de carga y optimizar el uso de estos activos.
Capacidad instalada y necesidad de generar carga
El país cuenta con más puertos de los que realmente está utilizando, lo que abre una ventana estratégica para impulsar el comercio exterior. Sin embargo, Cuevas enfatizó que el problema no radica en la infraestructura, sino en la falta de competitividad que impide atraer mayores volúmenes de carga.
“Tenemos más puertos de los que necesitamos, pero nos falta competitividad para usarlos plenamente”, explicó, destacando que sin generación de carga será difícil aprovechar la capacidad existente.
En este contexto, también surge la necesidad de replantear la manera en que los puertos compiten entre sí. Cuevas fue enfático en señalar que no tiene sentido que ciudades como Santa Marta, Barranquilla o Cartagena compitan entre ellas, cuando el verdadero desafío está en posicionarse frente a otros países y regiones.
La propuesta apunta a generar una visión estratégica nacional, en la que los puertos trabajen de manera articulada para fortalecer la competitividad del país. La competencia interna, según el experto, limita el potencial de crecimiento frente a mercados internacionales.
Regulación, seguridad e incertidumbre en concesiones
Otro de los factores críticos identificados es la incertidumbre sobre las concesiones portuarias, las cuales vencen en 2032. Este escenario genera dudas en las sociedades portuarias sobre la viabilidad de realizar nuevas inversiones a largo plazo.
Cuevas destacó que, a seis años del vencimiento de estas concesiones, es fundamental definir el futuro del modelo portuario. La falta de claridad en este tema podría frenar inversiones clave para el desarrollo del sector.
A esta situación se suma la regulación colombiana, que según el directivo es más fiscalizadora que facilitadora. Esta característica representa un obstáculo para el desarrollo empresarial y la competitividad del sector logístico.
“Necesitamos cambiar esa cultura regulatoria y hacer más fácil el entorno para los empresarios y la industria”, afirmó, señalando la importancia de generar condiciones que impulsen el crecimiento económico.
La seguridad también fue mencionada como un pilar fundamental. Cuevas indicó que, sin un entorno seguro y confiable, será difícil atraer inversiones y consolidar el progreso del sector. “La seguridad es la base del progreso”, subrayó, destacando su impacto en la confianza de los mercados internacionales.
En medio de estos desafíos, el directivo considera que Colombia tiene una oportunidad histórica debido a los cambios en el contexto global. La transición en las dinámicas geoeconómicas abre posibilidades para que el país se posicione estratégicamente en el continente.
Sin embargo, para aprovechar esta oportunidad, es necesario fortalecer la logística, mejorar la regulación y garantizar la seguridad. El país debe prepararse para competir no solo a nivel regional, sino frente a las principales economías del mundo.
El análisis deja claro que el futuro del sector portuario colombiano no depende únicamente de la infraestructura, sino de la capacidad de transformar su entorno logístico, regulatorio y de seguridad. La clave estará en dejar de competir internamente y construir una estrategia nacional que permita aprovechar la ubicación geográfica del país y responder a los desafíos globales. Solo así Colombia podrá convertir su potencial portuario en una verdadera ventaja competitiva para el desarrollo económico.


