Las medallas de Dakar 2026 celebran identidad senegalesa mientras ocho equipos disputan el debut del Baseball5
Las medallas que recibirán los campeones de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026 fueron presentadas y destacan elementos representativos de la cultura y la identidad de Senegal. El diseño combina símbolos nacionales con valores relacionados con el Movimiento Olímpico.
La presentación cobra especial importancia para el Baseball5, disciplina que tendrá su debut olímpico juvenil durante los Juegos. Entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre, ocho equipos competirán por conquistar las primeras medallas de esta modalidad en una cita olímpica juvenil.
El Comité Olímpico Internacional señaló que las medallas acompañarán a los jóvenes atletas en el podio para celebrar sus logros y, al mismo tiempo, llevarán consigo una parte de la historia del país anfitrión.
Las dos caras de las preseas presentan dos símbolos reconocibles de Senegal: el león y el baobab. Cada elemento incorpora significados vinculados con la identidad nacional, la tradición, la juventud, la innovación y los valores deportivos.

El león representa fuerza, valor y equidad
El león ocupa el centro del anverso de las medallas. Este animal constituye un símbolo nacional emblemático de Senegal y representa la fuerza y el valor, cualidades relacionadas con la competencia deportiva.
La melena del león incorpora dos rostros inspirados en la artesanía senegalesa. Las figuras aparecen dispuestas de manera simétrica para representar la equidad y cada una luce una corona de olivo.
La corona de olivo está tradicionalmente asociada con la victoria, la paz y la excelencia dentro de la historia de los Juegos Olímpicos. De esta manera, el diseño reúne en una misma imagen elementos de la cultura senegalesa y símbolos vinculados con la tradición olímpica.
El diseño del anverso recibe el nombre de El rugido de la juventud. La propuesta fue creada por la diseñadora española Pilar Barbadillo Vicario, de 26 años, después de una convocatoria mundial de propuestas.
El reverso de las medallas presenta otro elemento fundamental para la identidad de Senegal y África: el baobab. Este árbol representa la denominada Tierra de la Teranga y también constituye un emblema del continente africano.
El baobab simboliza la fuerza, la longevidad, la sabiduría y la transmisión del conocimiento entre generaciones. Su presencia en la medalla también establece una relación directa con los jóvenes que crecen a partir de raíces firmemente arraigadas en su patrimonio.
Las raíces y las ramas del árbol recorren la composición mediante una serie de curvas que generan una sensación de movimiento y elevación. Las líneas también evocan cables y permiten incorporar conceptos asociados con la tecnología y la conectividad.
El diseño establece así un diálogo entre la tradición senegalesa y la era digital. La propuesta del reverso fue seleccionada mediante un concurso organizado en colaboración con la Escuela Nacional de Artes de Senegal.

Baseball5 prepara su histórico debut olímpico juvenil
Las dos caras de las medallas se integran bajo el lema “De la historia al futuro”, que conecta el patrimonio cultural de Senegal con las aspiraciones de una nueva generación.
La unión entre tradición e innovación refleja la visión de Dakar 2026, que busca celebrar la identidad del país anfitrión y, al mismo tiempo, brindar a los jóvenes atletas un espacio para contribuir a la construcción del futuro.
En este escenario, el Baseball5 tendrá un momento histórico. Ocho equipos competirán por las primeras medallas olímpicas juveniles de esta disciplina, en un torneo que se desarrollará durante cinco días de competencia.
El Grupo A estará integrado por Cuba, número uno del mundo; China Taipéi, número dos; Turquía, número ocho; y Senegal, número 71.
El Grupo B tendrá como participantes a Francia, número tres; México, número cinco; Kenia, número 10; y Siria, número 46.
La fase de grupos se disputará entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre. Durante esta etapa, las ocho selecciones buscarán avanzar en el torneo y ocupar las posiciones que les permitan continuar en la competencia.
Posteriormente, los equipos que finalicen en segunda y tercera posición de cada grupo disputarán un partido de eliminación directa el 2 de noviembre. Los ganadores de esos encuentros avanzarán para enfrentarse con los campeones de grupo en las semifinales, programadas para ese mismo día.
El torneo llegará a su definición el 3 de noviembre, fecha en la que se coronarán los primeros campeones olímpicos juveniles de Baseball5.

La competencia tendrá como escenario una edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud que también busca establecer un vínculo entre la identidad del país anfitrión y las nuevas generaciones. En ese contexto, las medallas adquieren un significado que trasciende el reconocimiento deportivo.
El león representa fuerza y valor; sus rostros y coronas de olivo incorporan referencias a la artesanía, la equidad, la victoria y la paz. El baobab, por su parte, representa raíces, conocimiento, longevidad y conexión con la historia africana.
Las líneas que recorren el árbol introducen además referencias a tecnología y conectividad, mientras el lema “De la historia al futuro” resume la intención de unir patrimonio y nuevas aspiraciones.
La llegada del Baseball5 al programa olímpico juvenil completa este escenario simbólico. Los ocho equipos participantes tendrán la oportunidad de disputar una competencia inédita y de convertirse en los primeros campeones olímpicos juveniles de la disciplina.
Así, las medallas de Dakar 2026 no solo reconocerán a quienes alcancen el podio. Sus diseños también conservarán elementos de la identidad senegalesa y transmitirán conceptos relacionados con juventud, tradición, innovación, equidad, conocimiento y futuro.
El 3 de noviembre, cuando el torneo llegue a su final, los primeros campeones juveniles de Baseball5 recibirán unas preseas cuya historia comenzó mucho antes de la competencia: en los símbolos de un país anfitrión que quiso representar su patrimonio y sus aspiraciones en cada detalle.
El león y el baobab, unidos en las dos caras de las medallas, acompañarán así un acontecimiento histórico para el Baseball5 y servirán como representación de un mensaje central de Dakar 2026: conectar la historia con el futuro a través de una nueva generación de atletas.



