El nuevo decreto nacional impulsa solución energética innovadora para garantizar confiabilidad eléctrica y transición sostenible en Colombia
El Gobierno nacional expidió el Decreto 0393 de abril de 2026, una medida que establece los lineamientos de política pública para la integración de los Sistemas de Almacenamiento de Energía (SAE) en el sistema eléctrico colombiano. Esta decisión marca un avance estratégico para garantizar la confiabilidad del servicio tanto en el Sistema Interconectado Nacional como en las Zonas No Interconectadas.
La iniciativa responde a los desafíos que plantea la creciente participación de fuentes renovables, cuya intermitencia exige soluciones tecnológicas que aseguren la estabilidad del sistema. En este contexto, el almacenamiento de energía se posiciona como un componente clave para el futuro energético del país.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó la relevancia de esta medida. “Este decreto marca un antes y un después en la forma en que gestionamos la energía en Colombia. Estamos incorporando tecnologías que nos permiten garantizar la confiabilidad del sistema y avanzar con decisión en la transición energética justa”, afirmó.
Almacenamiento energético como eje de la transición
El Decreto 0393 habilita la incorporación, uso y remuneración de los sistemas de almacenamiento, permitiendo que estos presten múltiples servicios dentro del sistema eléctrico. Entre ellos se encuentran la regulación de frecuencia, el control de tensión, el respaldo energético, la gestión de la demanda y la optimización del uso de la infraestructura existente.
Estas funciones permiten mejorar la eficiencia operativa del sistema, reducir riesgos y aprovechar de manera más efectiva las fuentes renovables. El almacenamiento se convierte así en una herramienta esencial para garantizar la estabilidad energética del país.
El ministro Palma enfatizó que esta regulación envía señales claras para atraer inversión y modernizar el sistema eléctrico. “El almacenamiento de energía es clave para aprovechar al máximo las fuentes renovables. Con esta regulación, damos señales claras para atraer inversión, modernizar el sistema eléctrico y reducir vulnerabilidades”, agregó.
Como parte de la implementación, el Ministerio de Minas y Energía trabajará en conjunto con la Comisión de Regulación de Energía y Gas para definir los esquemas de remuneración y operación de los SAE. Esta articulación institucional permitirá establecer las condiciones necesarias para su funcionamiento en el mercado.
La Comisión ya avanza en la reglamentación que permitirá aplicar estas disposiciones, mientras el Ministerio liderará la definición de los servicios que prestará esta infraestructura en coordinación con entidades técnicas del sector.
Impacto en regiones y mejora del servicio eléctrico
El impacto del decreto será especialmente significativo en las Zonas No Interconectadas, donde el acceso a energía ha sido históricamente limitado. Los sistemas de almacenamiento permitirán ofrecer un servicio más confiable, continuo y sostenible en estas regiones.
Entre los servicios que podrán prestar los SAE se destacan el almacenamiento en horas de baja demanda para su uso en momentos de alta demanda, la regulación de frecuencia, el control de tensión, el respaldo al sistema (black start), la gestión de la demanda y la reducción de congestiones en la red.
Estas capacidades permitirán mejorar la calidad del servicio eléctrico y optimizar el uso de la infraestructura existente, beneficiando tanto a usuarios urbanos como rurales.
El ministro Palma subrayó el impacto social de la medida, especialmente en territorios donde el acceso a energía ha sido un desafío histórico. “También estamos cerrando brechas históricas: los sistemas de almacenamiento permitirán llevar energía más estable y limpia a las Zonas No Interconectadas, donde más se necesita presencia del Estado”, afirmó.
La implementación de este decreto no solo fortalece la confiabilidad del sistema eléctrico, sino que también contribuye a la transición energética del país. La integración de tecnologías de almacenamiento permite avanzar hacia un modelo más sostenible y resiliente.
Además, esta política pública abre oportunidades para el desarrollo de nuevos proyectos, la atracción de inversión y la generación de empleo en el sector energético. El almacenamiento de energía se posiciona como un pilar para el crecimiento y la modernización del sistema eléctrico colombiano.
En adelante, el reto estará en la rápida implementación de estas medidas y en la articulación efectiva entre entidades públicas y privadas. La reglamentación y puesta en marcha de los SAE serán determinantes para materializar los beneficios esperados.
El Decreto 0393 representa una apuesta decidida por un sistema energético más robusto, flexible y sostenible. Colombia avanza en la construcción de un modelo que no solo responde a las necesidades actuales, sino que también se anticipa a los desafíos del futuro.

La integración del almacenamiento energético marca un punto de inflexión en la gestión de la electricidad en el país. Más allá de la tecnología, esta medida refleja una visión estratégica que busca garantizar energía confiable, cerrar brechas sociales y consolidar una transición energética justa para todos los colombianos.


