La innovadora empresa familiar colombiana transforma madera, fortalece su crecimiento y proyecta alcanzar 400 empleados para 2030
Una empresa familiar con visión de crecimiento

Cartagena Al Día conversó con David Marín Parra, gerente general de Central de Maderas G y S S.A.S., una empresa familiar colombiana dedicada al sector de las maderas, especialmente a la construcción de estibas y pallets, elementos requeridos por el sector del transporte de carga.
Marín Parra representa la segunda generación empresarial y asumió la gerencia hace aproximadamente siete u ocho años, después de un proceso de relevo generacional que se desarrolló durante cinco años junto a sus padres, Gustavo Marín y Sandra Parra.
¿Cómo nació Central de Maderas?
Es una historia muy bonita. Mi padre es de La Dorada, Caldas, y ambos eran de pocos recursos. Mi padre se fue a Bogotá a buscar la educación superior y empezó a estudiar en la Universidad Nacional. Al mismo tiempo comenzó a vender maderas y a trabajar como intermediario.
Montó un pequeño depósito y se enamoró de mi madre. Ella trabajaba en una planta de secado de madera al frente. Mi madre también se interesó por este sector y comenzó a trabajar con mi padre. Así construyeron una colaboración en la que uno aportaba desde lo comercial y el otro desde lo operacional, hasta lograr grandes cosas.
¿Qué representa para usted continuar con ese proyecto familiar?
Es una responsabilidad muy grande y también una oportunidad. Cuando yo llegué, la empresa era pequeña. Hoy ya somos una empresa mediana y tenemos una visión de crecimiento para convertirnos en una gran empresa de aquí al cierre de 2030.
Mis padres fueron fundamentales. Mi padre, Gustavo Marín, tiene un enfoque estratégico y de operaciones, mientras mi madre, Sandra Parra, está muy enfocada en el tema comercial. Yo llegué con una visión de innovación, desarrollo y expansión del negocio.
Economía circular y sostenibilidad como pilares

Uno de los principales enfoques de Central de Maderas es la economía circular. La compañía busca aprovechar los recursos y reducir el impacto ambiental mediante diferentes procesos que involucran el agua, la energía, los bosques y la recuperación de las estibas.
¿Cuáles son los principales pilares ambientales de la compañía?
En Central de Maderas estamos supremamente enfocados en el tema ambiental. Tenemos varios pilares. Por ejemplo, todas las aguas de los techos son recuperadas en las plantas a nivel nacional y utilizadas para los procesos, por lo que no consumimos aguas potables.
Además, en la planta de Cartagena tenemos paneles solares y estamos enfocados en que el 100 % del consumo sea generado a nivel solar.
Nuestras estibas vienen de bosques reforestados. Esa es una parte muy importante. Ya contamos con más de 500 hectáreas de bosques, que están capturando carbono continuamente. Al momento de cosecharlos, nuestros aliados vuelven y los siembran, manteniendo un proceso continuo.
Pero la economía circular también está presente después de entregar las estibas a los clientes. Buscamos repararlas para darles un mayor uso y generar un impacto ambiental menor.
Esto también permite que nuestros clientes ahorren grandes sumas en la inversión anual en estibas, mientras se reduce el impacto ambiental.
¿Y qué ocurre con las estibas que ya no pueden repararse?
Para los saldos de estibas que están muy destruidos construimos otra empresa, que se llama Eco Central. Allí recuperamos los elementos más pequeños y los utilizamos en la industria del mueble.
De esta manera, se le da una vida útil mayor a la misma madera. Dejan de ser basura y pasan a convertirse en residuos utilizables.
La planta de estibas de la Costa Norte de Colombia está ubicada en el corregimiento de Ballestas, municipio de Turbana. Allí trabaja gran parte de los empleados de mano de obra calificada y no calificada.
La compañía también mantiene procesos continuos de capacitación para sus trabajadores mediante herramientas virtuales e Inteligencia Artificial, como parte de su apuesta por la formación.
¿Cómo ha evolucionado la empresa desde que usted asumió la gerencia?

Mis padres dejaron dos plantas y actualmente nosotros tenemos siete. Es decir, durante este proceso se han sumado cinco plantas.
En volumen de ventas estamos creciendo por encima del 15 % anual desde hace más de cinco años. Considero que somos una compañía que está creciendo bastante dentro del sector de estibadores.
Nuestra visión es llegar a gran empresa en 2030 y esperamos que al finalizar el próximo año podamos entregar más de un millón de pallets al año, es decir, más de un millón de estibas.
Relevo generacional y gobierno corporativo
El crecimiento de Central de Maderas también está acompañado por una estructura de gobierno familiar que busca preservar los valores construidos por los fundadores y garantizar la continuidad empresarial.
¿Cómo fue el proceso de relevo generacional?
Nosotros hicimos algo muy importante a nivel familiar: el relevo generacional se hizo durante cinco años. No fue un tema de un día para otro.
Creo que hicimos un trabajo genial en esa transición y hoy la compañía está creciendo a unas tasas bastante importantes a nivel nacional. La meta es que la empresa llegue a unos 400 empleados directos de aquí a 2030, con una visión de seguridad y sostenibilidad a largo plazo.
¿Por qué considera importante el gobierno corporativo en una empresa familiar?
Creo que el gobierno corporativo es el eje central de la construcción de los negocios familiares. Nosotros, liderados por mí, empezamos un proceso de construcción de gobierno de familia y protección patrimonial desde hace más de cinco años.
El foco principal es la protección de la familia, precisamente para que, en caso de que los padres fundadores fallezcan, la familia siga construyendo en equipo y no se pierdan esos valores familiares de la primera generación.
Nuestro gobierno de familia contempla en los estatutos a nietos, bisnietos y capacidades educativas de nuestros hijos.
La idea es que las familias puedan continuar construyendo y no separarse por recursos. Cuando una familia se separa en una pelea, se puede perder todo el valor construido por los fundadores.
¿Qué pasa si un familiar no tiene el perfil para dirigir la compañía?
Precisamente generé unos indicadores para medirme. Si los indicadores de gestión no están saliendo como deberían, yo me tengo que retirar y darle el campo a una nueva persona.
No necesariamente tiene que ser un familiar. Incluso si es un hermano o alguien de la familia, tiene que cumplir con los requisitos básicos del cargo. No es simplemente que porque sea hijo pueda estar en la gerencia o en un cargo directivo.
Tiene que cumplir unos valores mínimos y, al llegar a la posición, debe cumplir con los indicadores. Si no, tiene que hacerse a un lado y puede entrar una persona que no sea familiar a dirigir la organización.
Las organizaciones no son solamente para una familia. La organización genera valor para sus empleados y para toda una sociedad, y lo importante es que continúe generándolo a través de las generaciones futuras.
De vender CD a liderar una empresa familiar

La relación de David Marín Parra con los negocios comenzó desde muy joven. Antes de incorporarse formalmente a Central de Maderas, tuvo su primera experiencia como emprendedor durante su etapa escolar.
¿En qué momento decidió entrar al negocio familiar?
Siempre me han gustado los negocios. Mi primer negocio fue la venta de CD a los 13 años. Mi padre y mi madre me ayudaron con ese emprendimiento en el colegio.
Creo que ahí comenzó mi formación como emprendedor. Tuve la oportunidad de contar con dos padres empresarios que me apoyaron con recursos y me guiaron en ese ejercicio.
Desde los 14 o 15 años también comenzaron a llevarme a temas de la empresa, haciendo pequeños trabajos. Cuando salí de la universidad ya tenía una experiencia importante.
Mi formación comenzó desde pequeño, primero por el gusto y la pasión que tengo por los negocios, pero también por haber tenido dos padres empresarios que estuvieron presentes en mi transformación como líder.
Marín Parra es administrador de empresas de la Universidad de La Sabana. Posteriormente realizó estudios de mercado digital en Georgetown University, un curso de alta dirección en Los Andes y recientemente terminó un MBA ejecutivo en Los Andes.
Una meta empresarial hacia 2030
La historia de Central de Maderas reúne crecimiento empresarial, participación familiar, sostenibilidad y una visión de largo plazo.
Desde su operación en Ballestas y sus diferentes plantas, aserríos, oficinas y centros de distribución en Mosquera, Bogotá, Cundinamarca, Cartagena, Barranquilla, Medellín y Cali, la empresa proyecta continuar ampliando su operación.
La meta trazada por David Marín Parra es clara: alcanzar 400 empleados directos y consolidarse como una gran empresa para 2030, mientras mantiene el enfoque en seguridad, sostenibilidad y economía circular.
El camino comenzó con una pequeña iniciativa de dos empresarios que encontraron en la madera una oportunidad para construir empresa. Hoy, una segunda generación lidera ese proyecto con la intención de que el crecimiento no solo se mida en plantas, ventas o producción, sino también en la capacidad de preservar los recursos, generar empleo y mantener vigente el legado familiar durante las próximas generaciones.



