GSMA plantea importante cambio estructural en mercado telecomunicaciones para impulsar inversión y mejorar conectividad digital en Colombia
El director de GSMA para América Latina, Lucas Gallitto, aseguró que Colombia enfrenta un momento clave para redefinir su enfoque en el desarrollo del sector de telecomunicaciones, en medio de cambios globales en la estructura de los mercados y la creciente demanda de conectividad de calidad.
Durante un diálogo sobre el panorama del sector, Gallitto explicó que la discusión no debe centrarse en la concentración del mercado, sino en la construcción de estructuras que permitan mayor inversión y sostenibilidad en el tiempo. Según indicó, esta tendencia se observa a nivel internacional en países como Brasil y Estados Unidos, donde el número de operadores se ha reducido para fortalecer la capacidad de inversión.
El experto señaló que los mercados que han encontrado un equilibrio adecuado entre competencia y escala han logrado maximizar la inversión en infraestructura y mejorar la calidad de los servicios, especialmente en tecnologías como 5G.
En este contexto, destacó que Brasil ha alcanzado cerca del 70% de cobertura en 5G, gracias a políticas orientadas a la inversión, una gestión eficiente del espectro y regulaciones que facilitan el despliegue de infraestructura.
Infraestructura y regulación, claves para la conectividad
Uno de los principales retos identificados por Gallitto es la dificultad para instalar infraestructura en ciudades como Cartagena, donde las restricciones locales limitan el despliegue de antenas.
El directivo señaló que, aunque la autonomía municipal es una realidad en América Latina, es necesario avanzar hacia un cambio de visión en las autoridades locales. Según indicó, la conectividad debe ser entendida como una obra pública esencial, al mismo nivel que el acueducto, las vías o los espacios públicos.
“Inaugurar conectividad de calidad también es dinamizar la economía”, afirmó, al explicar que el acceso a internet permite a pequeños emprendedores ofrecer sus productos y servicios en plataformas digitales, generando nuevas oportunidades económicas.
El experto enfatizó que el teléfono móvil ha dejado de ser un símbolo de estatus para convertirse en un democratizador que permite ejercer derechos, acceder a información y fortalecer la transparencia.
Este cambio de paradigma, según Gallitto, debe reflejarse tanto en la regulación como en la forma en que los gobiernos conciben el sector, dejando atrás la visión de las telecomunicaciones como una fuente exclusiva de recaudo.
Plataformas digitales y uso eficiente de las redes
Otro de los puntos clave del análisis es el impacto de las plataformas digitales en el uso de las redes de telecomunicaciones. Gallitto explicó que actualmente cerca del 70% del tráfico en redes de América Latina proviene de plataformas digitales, lo que genera nuevos desafíos para la sostenibilidad del sistema.
El directivo señaló que estas plataformas no enfrentan incentivos para optimizar el uso de la red, lo que puede generar ineficiencias. Como ejemplo, indicó que una parte significativa del tráfico corresponde a contenidos no solicitados, como publicidad.
De acuerdo con estudios citados, hasta el 30% del tráfico en las redes no es generado directamente por el usuario, lo que evidencia la necesidad de revisar las condiciones regulatorias para permitir acuerdos entre actores del ecosistema.
En este sentido, Gallitto planteó la importancia de flexibilizar las regulaciones para facilitar acuerdos entre operadores y plataformas, con el objetivo de lograr un uso más eficiente de un recurso limitado como la conectividad.
El directivo recordó que tanto el espectro como la capacidad de despliegue de infraestructura son limitados, por lo que se requiere una gestión más eficiente para garantizar la calidad del servicio.
Asimismo, subrayó que el crecimiento de los servicios digitales exige nuevas reglas de juego que permitan equilibrar las cargas entre los distintos actores del mercado.

El análisis de GSMA deja claro que el futuro de la conectividad en Colombia dependerá de decisiones estratégicas en materia de regulación, inversión e infraestructura. La necesidad de modernizar el enfoque del sector, facilitar el despliegue de redes y promover un uso eficiente de los recursos será clave para garantizar una conectividad de calidad que impulse la economía digital y beneficie a todos los ciudadanos.


