La funcionaria nacional escuchó a comunidades afectadas y asumió un solidario compromiso institucional ante la crisis invernal
Desde el departamento de Córdoba, la Iris Marín Ortiz, defensora del pueblo, envió un mensaje de esperanza y acompañamiento a las comunidades afectadas por las inundaciones ocasionadas por la reciente ola invernal.
Durante su visita al municipio de Cereté, la funcionaria sostuvo un encuentro directo con pobladores damnificados tanto de esta localidad como del municipio de San Pelayo, quienes expusieron de manera directa las dificultades que enfrentan tras la emergencia climática.
La defensora del pueblo reiteró su compromiso de llevar todas las peticiones y propuestas de las comunidades al Puesto de Mando Unificado (PMU), con el objetivo de que las instituciones del Estado refuercen su respuesta y acompañamiento a las familias afectadas.
Escucha directa a comunidades golpeadas por la emergencia
La reunión se desarrolló en el sector de Severa, en Cereté, donde líderes comunitarios, adultos mayores y familias campesinas compartieron testimonios sobre las pérdidas sufridas a causa de las inundaciones.
En medio del diálogo, una de las voces comunitarias expresó una reflexión que marcó el encuentro: “Esto se dijo hace mucho tiempo. El río cobró vida, las aguas buscaron su territorio”, una frase que, según la defensora, refleja la sabiduría ancestral de quienes han vivido durante décadas en la región.
Iris Marín Ortiz destacó la importancia de escuchar estas visiones locales, que plantean la necesidad de avanzar hacia soluciones basadas en la naturaleza, entendiendo la relación histórica entre las comunidades y el entorno.
La funcionaria calificó como valioso el ejercicio colectivo de reflexión y propuestas, subrayando que, pese a la dureza del momento, la población no solo reclama ayudas, sino que también plantea alternativas para enfrentar la crisis.
Salud, agua, educación y alivios económicos: principales solicitudes
Durante el encuentro, las comunidades presentaron una amplia lista de solicitudes urgentes. El acceso a servicios de salud fue uno de los temas centrales, ante las dificultades que enfrentan las familias para recibir atención médica oportuna en medio de la emergencia.
Otro de los reclamos reiterados fue la falta de acceso al agua potable, una situación que se agrava tras las inundaciones y que incrementa los riesgos sanitarios en las zonas afectadas.
En materia educativa, los habitantes manifestaron su preocupación por la interrupción del funcionamiento de los colegios y la falta de solución al transporte escolar, lo que afecta directamente el derecho a la educación de niños y jóvenes.
Asimismo, se abordaron las dificultades económicas que atraviesan las familias damnificadas. Las comunidades solicitaron no solo alivios crediticios, sino la condonación real de deudas, señalando la importancia de un trabajo articulado con el Banco Agrario para atender a campesinos y pequeños productores.
Historias que reflejan la magnitud del impacto
Entre los testimonios más conmovedores estuvo el de un adulto mayor de 85 años, quien relató haber perdido 500 cachamas que tenía listas dentro de su proceso productivo.
Según explicó, la pérdida de su producción lo dejó sin sustento económico y sin claridad sobre cómo garantizar su subsistencia en adelante. Casos como este, afirmó la defensora, evidencian el impacto profundo de la emergencia en la vida cotidiana de las comunidades rurales.
“Es una gente que nos presentó muchas propuestas que vamos a llevar esta tarde al PMU”, aseguró Iris Marín Ortiz, enfatizando que cada historia escuchada será trasladada a las instancias correspondientes.
Acompañamiento institucional y llamado a reforzar la respuesta
La defensora del pueblo reconoció que las instituciones han estado trabajando y acompañando a las comunidades, pero también fue enfática en señalar que aún se requiere mayor presencia y apoyo para aliviar el sufrimiento de las familias afectadas.
Desde la Defensoría del Pueblo, se insistió en la necesidad de fortalecer el enfoque humanitario, garantizar derechos fundamentales y asegurar que las soluciones lleguen de manera efectiva a quienes más lo necesitan.
El mensaje de la Defensoría del Pueblo desde Córdoba es claro: escuchar, acompañar y actuar con urgencia y sensibilidad social. Las voces de Cereté y San Pelayo no solo exponen el dolor causado por la emergencia invernal, sino también la sabiduría y resiliencia de comunidades que reclaman soluciones integrales, sostenibles y humanas para reconstruir su presente y su futuro.


