Operativo interinstitucional y efectivo frena comercialización ilegal de carne silvestre en Cartagena y protege biodiversidad local
Las autoridades ambientales y de seguridad decomisaron carne de animales silvestres que pretendía ser comercializada ilegalmente en Cartagena, durante un operativo conjunto orientado a la protección de los recursos naturales y el control del tráfico ilícito de biodiversidad en la ciudad.
La acción en la que la Guardia Ambiental de Colombia, sirvió de apoyo al Establecimiento Público Ambiental - EPA, la Armada Nacional y la Policía Ambiental, como parte de las estrategias permanentes de vigilancia para frenar actividades que atentan contra el patrimonio natural.
El operativo permitió la captura de una persona y el decomiso de carne correspondiente a especies de fauna silvestre, la cual era transportada sin los permisos exigidos por la normativa ambiental vigente y con fines de comercialización en la capital de Bolívar.
Control ambiental en la Zona Industrial de Mamonal
El procedimiento se realizó a tempranas horas del día en un sector de la Zona Industrial de Mamonal, un punto estratégico para la movilización de mercancías dentro y fuera de la ciudad. Allí, las autoridades adelantaron controles a la movilización y comercialización de productos maderables y no maderables.
Durante el operativo, los funcionarios verificaron la documentación de varios camiones transportadores de madera, con el objetivo de constatar el origen legal de los productos forestales y el cumplimiento de los requisitos ambientales establecidos.
De manera simultánea, las autoridades inspeccionaron varios buses de servicio público municipal, ampliando el radio de control para detectar posibles irregularidades en el transporte de productos derivados de la biodiversidad.
Fue en uno de estos buses donde se halló la carne de animales silvestres, la cual era movilizada de forma clandestina y sin ningún tipo de autorización ambiental, configurando una infracción grave a la legislación vigente.
Un golpe al tráfico ilícito de biodiversidad
El decomiso hace parte de una estrategia integral para combatir el tráfico ilegal de fauna y flora silvestre, una actividad que representa una de las mayores amenazas para la biodiversidad del país y para el equilibrio de los ecosistemas locales.
Las autoridades recordaron que la comercialización y el consumo de carne de fauna silvestre generan impactos ambientales severos, al reducir las poblaciones de especies y alterar las cadenas ecológicas que garantizan la sostenibilidad de los territorios.
Además del daño ambiental, este tipo de actividades conlleva sanciones penales y administrativas, que pueden incluir multas, procesos judiciales y penas privativas de la libertad, de acuerdo con lo establecido en la normativa ambiental colombiana.
El operativo también envía un mensaje claro a quienes participan en estas prácticas ilegales: la vigilancia es permanente y las autoridades mantienen presencia activa en puntos estratégicos de la ciudad.
Llamado a la ciudadanía y compromiso institucional
La Guardia Ambiental de Colombia reiteró su compromiso con la preservación del patrimonio natural, destacando que estos operativos continuarán realizándose de manera articulada con otras instituciones del Estado.
Asimismo, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que se abstenga de comprar o consumir productos derivados de la fauna silvestre, una práctica que incentiva el tráfico ilegal y pone en riesgo la biodiversidad.
El llamado incluye la invitación a denunciar cualquier actividad sospechosa, relacionada con la caza, transporte, comercialización o consumo de especies silvestres, a través de los canales oficiales de las autoridades ambientales y de policía.
La participación ciudadana, señalaron, es clave para frenar estas economías ilegales y para proteger los recursos naturales que hacen parte del patrimonio colectivo.
Protección de la biodiversidad como tarea permanente
Este operativo conjunto refuerza la estrategia de control ambiental en Cartagena, una ciudad que, por su ubicación y dinámica comercial, requiere acciones constantes para prevenir delitos ambientales.
Las autoridades insistieron en que la protección de la biodiversidad no es solo responsabilidad del Estado, sino una tarea compartida que involucra a la ciudadanía, al sector transporte y a los actores económicos.
Con acciones como esta, las instituciones ratifican su compromiso de proteger los ecosistemas locales, preservar la fauna silvestre y garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de un entorno natural sano.
El mensaje final es contundente: el tráfico ilegal de biodiversidad no tendrá cabida en la ciudad, y quienes persistan en estas prácticas enfrentarán todo el peso de la ley.


