AFIDRO alerta grave deterioro financiero de la Nueva EPS que afecta directamente tratamientos y atención de millones de pacientes
La crisis de la Nueva EPS se convirtió en una emergencia humanitaria que exige soluciones inmediatas centradas en los pacientes. Así lo advirtió la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (AFIDRO), al hacer un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades de control ante el acelerado deterioro financiero de esta entidad, que hoy impacta directamente la atención y continuidad de tratamientos de millones de usuarios en todo el país.
AFIDRO señaló que la situación dejó de ser un problema administrativo o contable y se transformó en una crisis que afecta la vida y la salud de los pacientes. Las dificultades para acceder a medicamentos, servicios médicos y tratamientos especializados se multiplicaron, mientras el sistema deja en una posición de vulnerabilidad a quienes dependen de la Nueva EPS.
Según datos de la Contraloría General de la República, la magnitud del problema es crítica. La deuda de la Nueva EPS aumentó un 198 % entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, al pasar de 5,42 billones de pesos a 21,37 billones de pesos. Este crecimiento acelerado refleja un colapso financiero que compromete la operación misma de la entidad.
El informe también evidenció un deterioro profundo del patrimonio. Mientras en 2022 la Nueva EPS registraba 485.209 millones de pesos positivos, para marzo de 2025 el indicador cayó a -6,25 billones de pesos, una situación que el propio ente de control calificó como una “inviabilidad estructural”.
Una crisis financiera que pone en riesgo vidas
Para Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de AFIDRO, lo que ocurre con la Nueva EPS va mucho más allá de cifras negativas. “No es solo una crisis de balances contables, sino una crisis que pone en riesgo vidas humanas, porque el sistema dejó de funcionar para quienes más lo necesitan”, afirmó.
Gaitán explicó que los pacientes quedaron atrapados en medio de las fracturas financieras del sistema, sin poder acceder oportunamente a tratamientos, procedimientos médicos y medicamentos esenciales. Esta situación, advirtió, genera consecuencias directas sobre los resultados en salud que el país había logrado consolidar durante años.
Los efectos ya son visibles en todo el territorio nacional. De acuerdo con la información recopilada, 95 instituciones prestadoras de salud interpusieron embargos por más de 2 billones de pesos ante la falta de pagos, una situación que amenaza la continuidad y oportunidad de la atención médica.
A esto se suma el aumento significativo de las inconformidades ciudadanas. Las quejas de los usuarios crecieron un 107 % en 2025, con 14.603 registros ante la Defensoría del Pueblo, reflejando el deterioro en la calidad y acceso a los servicios de salud.
Fallas estructurales y barreras en la atención
AFIDRO advirtió que el problema es estructural y responde a fallas acumuladas en el sistema. Cuando no se reconocen las verdaderas necesidades financieras, no se realizan giros oportunos desde la ADRES, o los actores de la cadena operan asfixiados económicamente, aparecen barreras graves para acceder a los servicios de salud.
Gaitán fue enfático al señalar que cuando los medicamentos no llegan, quienes sufren las consecuencias no son las instituciones, sino los pacientes, que ven interrumpidos tratamientos vitales y pierden oportunidades de recuperación o control de enfermedades.
Según un informe de la Procuraduría General de la Nación, tras la intervención ordenada en abril de 2024, el costo de prestación de servicios de la Nueva EPS superó sus ingresos, deteriorando aún más la sostenibilidad financiera. Lo que se planteó como una medida de salvamento no logró los resultados esperados, y hoy la situación es padecida por millones de afiliados.
Propuestas urgentes para superar la emergencia
Ante este panorama, AFIDRO reiteró su disposición de trabajar de manera conjunta con el Gobierno nacional, los organismos de control y los demás agentes del sistema de salud para encontrar soluciones técnicas y viables que prioricen a los pacientes.
Entre las acciones propuestas se encuentra la convocatoria a una Mesa Técnica de Emergencia, con participación del Ministerio de Salud, la Superintendencia de Salud, la ADRES, los gremios hospitalarios, asociaciones de pacientes y el sector farmacéutico. El objetivo es definir un cronograma de estabilización que permita recuperar la operación de la Nueva EPS.
La asociación también planteó la necesidad de garantizar flujos directos y trazables desde la ADRES hacia los prestadores y operadores farmacéuticos, eliminando intermediaciones que retrasen los pagos y agraven la crisis financiera.
Otra de las propuestas clave es la implementación de un plan de contingencia farmacéutica que asegure la continuidad de los tratamientos críticos de los 11,7 millones de afiliados a la Nueva EPS, evitando interrupciones que puedan poner en riesgo la vida de los pacientes.
AFIDRO insistie en la importancia de visibilizar la situación financiera real de la Nueva EPS y de las EPS intervenidas, mediante auditorías externas y la publicación de indicadores de rendimiento que permitan tomar decisiones informadas y oportunas.
Un llamado a priorizar la vida
“No podemos seguir administrando una crisis que se agrava cada mes”, concluyó Ignacio Gaitán, al señalar que se requieren decisiones urgentes que prioricen la vida y la salud de más de 11 millones de afiliados que no pueden seguir esperando soluciones.
AFIDRO reafirmó su compromiso con la sostenibilidad del sistema de salud colombiano y con el acceso oportuno de los pacientes a los medicamentos que necesitan. La industria farmacéutica de investigación continuará aportando propuestas técnicas y trabajando de manera constructiva para superar una emergencia que hoy amenaza los avances en salud alcanzados por el país.


