Proyecto innovador del SENA avanza con impacto social, planta industrial y nutrición saludable para comunidades Wayuu de La Guajira
El proyecto SENAHARINA avanza como una iniciativa clave para transformar la alimentación y fortalecer la vida de las comunidades Wayuu en La Guajira. La estrategia, denominada “Transformación de harinas tradicionales mediante la creación de una planta de producción industrial, como aporte a la disminución de la desnutrición en la comunidad indígena Wayuu – SENAHARINA, Fase 4”, registra avances técnicos, sociales y presupuestales que la consolidan como un referente de innovación social y seguridad alimentaria.
Desde su concepción, el proyecto se ha orientado a combatir la desnutrición infantil y a fortalecer prácticas productivas propias de las comunidades indígenas, integrando investigación, tecnología y saberes tradicionales. Hoy, sus resultados comienzan a reflejarse en indicadores concretos de ejecución y en beneficios directos para miles de familias Wayuu.
En el componente técnico, las actividades fundamentales alcanzaron el 100 % de ejecución, incluyendo el desarrollo de la planimetría, los estudios técnicos y la construcción de la planta de producción SENAHARINA. Esta infraestructura se convierte en el eje central del proceso industrial que permitirá producir harinas saludables con identidad territorial y alto valor nutricional.
Además, el proyecto ha sido socializado en escenarios regionales, nacionales e internacionales. Uno de los hitos más relevantes fue su presentación en Japón por parte del líder del proyecto, el instructor Robinson Sanabria, lo que posiciona a SENAHARINA como un referente internacional de innovación social aplicada a comunidades indígenas.
Avances técnicos y académicos que fortalecen el modelo
El proceso de ingesta, que comprende la selección de la población beneficiaria, la notificación sanitaria y la elaboración de tablas nutricionales, alcanza un 90 % de ejecución, lo que garantiza condiciones adecuadas para la distribución segura de los productos.
De manera complementaria, la producción académica del proyecto registra avances significativos. La cartilla SENAHARINA alcanza un 80 % de elaboración, mientras que el artículo publicable avanza en un 70 %, fortaleciendo la difusión científica de esta experiencia. Asimismo, el informe técnico sobre transformación, ingesta y cadena de suministro presenta un 85 % de ejecución, consolidando un soporte metodológico que respalda la sostenibilidad del modelo.
Para la directora regional del SENA en La Guajira, Linda Tromp, el impacto del proyecto trasciende la producción industrial. “Gracias a la estrategia SENA Harina, estamos llevando alimentos saludables a las comunidades a través de harinas desarrolladas a partir de procesos de investigación. En estas se integran elementos fundamentales del campo, propios de nuestras comunidades, que contribuyen a mejorar la nutrición de nuestros niños y niñas”, afirmó.
Impacto social y nutricional en comunidades Wayuu
En el componente social, los resultados evidencian una cobertura amplia y sostenida. La entrega de Kits SENAHARINA alcanza un 80 % de ejecución, con 8.480 kits distribuidos a 3.544 familias de 45 comunidades Wayuu, fortaleciendo el acceso a alimentos saludables en zonas de alta vulnerabilidad.
El seguimiento nutricional ha permitido identificar 32 niños y niñas entre 1 y 14 años con riesgo de desnutrición, quienes reciben atención prioritaria, así como 68 niños y niñas con estado nutricional adecuado que continúan consumiendo la ingesta para su mantenimiento.
De forma complementaria, cerca de 7.000 niños, niñas y padres de familia han participado en procesos de degustación, promoviendo hábitos alimentarios saludables y apropiación comunitaria del proyecto. La producción semanal de 40 kilos de SENAHARINA beneficia actualmente a 100 niños en seguimiento nutricional, garantizando continuidad en el proceso de recuperación y mantenimiento.
Este enfoque integral no solo impacta la salud infantil, sino que fortalece el tejido social, promueve la participación comunitaria y reconoce los saberes ancestrales como parte esencial de la estrategia.
Inversión y sostenibilidad institucional
Para la vigencia 2025, el proyecto cuenta con un presupuesto asignado de $751.969.999, recurso que respalda la continuidad de las acciones y reafirma el compromiso institucional con la seguridad alimentaria, la innovación productiva y el bienestar de las comunidades indígenas Wayuu.
Esta inversión permite consolidar la operación de la planta, fortalecer los procesos de investigación y ampliar la cobertura social, garantizando que SENAHARINA no sea una intervención puntual, sino un modelo sostenible de transformación alimentaria.
El proyecto también articula componentes técnicos, académicos y sociales que facilitan su replicabilidad en otros territorios con problemáticas similares, abriendo la puerta a nuevas estrategias de lucha contra la desnutrición en contextos rurales e indígenas.
SENAHARINA no solo produce harina: produce esperanza, salud y futuro para miles de familias Wayuu. Con planta industrial, investigación aplicada, seguimiento nutricional y una inversión sostenida, el proyecto demuestra que la innovación social, cuando se articula con identidad cultural y compromiso institucional, puede convertirse en una herramienta poderosa para transformar la vida de las comunidades más vulnerables de La Guajira.


